Los seres humanos creamos culturas. Observamos, pensamos, imaginamos, obramos, comunicamos nuestras experiencias... Somos variados. Construimos nuestra "realidad". Fabricamos opiniones y maneras distintas de narrar nuestras vivencias. Este espacio expone estudios y trabajos del campo de la antropología del bienestar y la salud así como de la antropología de la naturaleza, sus componentes y sus leyes mostrando diversas concepciones y acciones que en esos terrenos se pueden dar y llevar a cabo en las culturas y sociedades del mundo.

Foto: "Águila peleando con serpiente". Tatuaje clásico del artista: Alvar Mena (La barbería tatuajes. Salamanca)

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SEGUNDA ETAPA

lunes, 1 de octubre de 2012

SOBRE LOS MÉDICOS AZTECAS. RELACIÓN CON LAS ETNOMEDICINAS Y LOS ETNOMEDICOS MESOAMERICANOS ACTUALES.

Autores: Alfonso J. Aparicio Mena & Francesco Di Ludovico.
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1. INTRODUCCIÓN.

Fig. 1. El Temazcal ("Sweat House") es uno de los medios de reequilibrio más antiguos y relacionados con el simbolismo curativo tradicional y ancestral de Mesoamérica. La ilustración es del artista gráfico: Álvar Aparicio Tejido.

El presente texto es un fragmento del libro titulado: "Aspectos de Salud Tradicional en México y Castilla-León. La Etnomedicina de los códices: Florentino y Libellus", publicado próximamente por Aracne Editrice. Es un estudio de elementos y aspectos de tradiciones de salud castellanoleonesas y mesoamericanas preconquista en el que también se contrasta y analiza la etnomedicina americana posconquista, mestiza y urbana, formada supuestamente con elementos y saberes curadores prehispánicos e hispanicos llevados por conquistadores y colonos a partir del siglo XV. Destaca el trabajo realizado sobre los códices de Sahagún y M. De La Cruz con el que queremos poner de manifiesto el ocultamiento en dichas obras, por parte de sus autores, de la medicina simbólica azteca debido a razones, por un lado de miedo a las nuevas autoridades hispánicas y por otro de presión (directa e indirecta) de los poderes civil y religioso para que todas las muestras de difusión de los modos de entender y atender en salud indígenas estuvieran dentro de lo que pudiéramos llamar maneras naturalistas de curación.

2. LOS MÉDICOS AZTECAS.

(...) En el capítulo 8 del libro décimo del códice Florentino escribe Sahagún:
El médico suele curar y remediar las enfermedades. El buen médico es entendido, buen conocedor de las propiedades de las hierbas, piedras, árboles y raíces; experimentado en las curas. El cual también tiene por oficio saber concertar los huesos, purgar, sangrar y sajar y dar puntos; al fin, librar de las puertas de la muerte. El mal médico es burlador y, por ser inhábil, en lugar de sanar, empeora a los enfermos con el brebaje que les da, y aún a las veces usa hechicerías y supersticiones por dar a entender que hace buenas curas.
Esta referencia a los médicos aztecas bien podría aplicarse a cualquier médico (no indígena) de la época de Sahagún. Se trata de una definición elemental del profesional de la curación según una manera de ver muy general. Habla de su labor en relación con el cuerpo. Y cuando tiene que definir al mal médico, emplea términos como: hechicerías y supersticiones, sin más. No explica. Son palabras que en la sociedad europea del siglo XVI se hermanan a lo oscuro”, lo malo y lo ignorante. Por lo que conocemos de la sociedad y cultura aztecas, teniendo en cuenta lo explicado por López Austin, Aguirre Beltrán, Alcina Franch, Jacques Soustelle y otros investigadores, podemos suponer que, antes de la llegada de los españoles, los encargados de curar y sanar no entenderían los problemas del cuerpo aisladamente. Relacionarían a la persona enferma con sus interacciones (sociales, naturales y culturales o rituales). Escucharían, también, el relato de la experiencia de la enfermedad (de sus pacientes), como lo hacen en la actualidad los etnomédicos de los grupos originarios. Los que conozco, tienen en cuenta lo que ellos (los médicos) ven, lo que les cuentan los enfermos y lo que refieren de éstos y sus problemas, terceras personas (familiares, allegados, otros). La enfermedad, ella misma, es entendida como ente al que se puede hablar. Imaginamos que, no sólo la azteca sino las etnomedicinas de otros pueblos prehispánicos tuvieran características parecidas a las de sus descendientes actuales. En todos los casos en los que fui atendido por médicos indígenas, éstos, a la vez que pusieron en práctica los procedimientos tradicionales para ayudarme, hablaron y se dirigieron a entidades superiores (Dios, Madre Tierra, Santos...), a las plantas medicinales (a sus espíritus), al mal de aire y a componentes intangibles de mi persona que entendían (los sanadores) debían llamar. ¿Evitó Sahagún entrar a fondo en el tema del simbolismo médico azteca por la situación en la que se encontraba (circunstancias que le imponían condicionantes políticos, religiosos u otros)? Lo analizaremos más adelante. Tengamos siempre presente que en la cosmovisión nahua todo se veía penetrado por las esencias divinas, como explica López Austin (1997). Quienes se dedicaban a curar así lo entendían. Resulta absurdo pensar que viesen el cuerpo y sus males como se veían en la cultura occidental (llamemos oficial) del siglo XVI.
Así se expresan Villaseñor, Rojas y Berganza : El médico nahua o ticitl incluía una dimensión ética especial pues tenía la capacidad de curar y de efectuar acciones benéficas para sus pacientes pero también podía enviar enfermedades a aquellos que habían ofendido a los dioses, transgredido prohibiciones o que tenían malas relaciones personales con el ticitl o con el grupo social.
Al hablar de los orígenes de la medicina tradicional en Mesoamérica, podríamos establecer parecidos con lo ocurrido en otras tradiciones como la china o las siberianas. El chamanismo adivinatorio, del que trata Antony Tao (2003) refiriéndose a China, también se dio en Mesoamérica. Los adivinos (Tonalpouhque), sin ser lo que se entiende como médicos en la cultura occidental, se ocupaban de satisfacer preguntas y demandas relacionadas con el porvenir y con el bienestar, aportando información especializada y consejos para andar por la vida con cierta tranquilidad, y para evitar la mala fortuna. Antes de que la sociedad azteca se convirtiese en sociedad compleja necesitada de especialistas en campos de la actividad económica, religioso-ritual, educativa, político-militar, organizativa y curativa, los chamanes asumían funciones de algunos de esos campos. Como curador, el chamán atendía las necesidades de los individuos y de la comunidad ayudando siempre a mantener el delicado equilibrio de la realidad amplia. Escribe J. M. Poveda: La actividad chamánica puede concentrarse en un amplio número de conductas. A mayor complejidad cultural, las actividades se van diversificando y surgen chamanes especializados en aspectos concretos de la actividad curadora (Poveda, 2001: 48). En el libro 6, capítulo primero, del códice Florentino, Sahagún expone lo que hacían los sacerdotes, mediante oraciones y retórica, para intentar acabar con males directamente relacionados con actuaciones divinas. Los sacerdotes, pues, también eran médicos, en este caso muy especializados, utilizando procedimientos oratorios y súplicas para que los dioses retirasen enfermedades que podían afectar a gran parte de la sociedad (epidemias). He aquí un fragmento de petición a Tezcatlipoca (o Tezcatlipuca), en tiempo de pestilencia, para que se la quitase al pueblo. Lo presenta Sahagún diciendo: Es oración de los sacerdotes en la cual le confiesan todopoderoso, no visible ni palpable. Usan de muy hermosas metáforas y maneras de hablar. La oración es: O valeroso señor nuestro debajo de cuyas alas nos amparamos, y defendemos, y hallamos abrigo. Tú eres invisible y no palpable. Bien así como la noche y el aire o que yo, bajo y de poco valor, me atrevo a aparecer delante de vuestra majestad. Vengo a hablar como rústico y tartamudo...Ay dolor que la ira e indignación de vuestra majestad ha descendido en estos días sobre nosotros porque las aflicciones grandes y muchas de vuestras indignaciones han anegado y sumido bien así como piedras y lanzas y saetas que han descendido sobre los tristes que vivimos en este mundo, y esto es la gran pestilencia con que somos afligidos y casi destruidos, o señor poderoso y todopoderoso. Ay dolor, que ya la gente popular se va acabando y consumiendo. Gran destrucción y gran estrago hace ya la pestilencia en toda la gente...El fuego de pestilencia muy encendido está en vuestro pueblo...O señor piadosísimo, a lo menos apiadaos y habed misericordia de los niños que están en las cunas y de los niños que aún no saben andar...Habed misericordia también señor de los pobres misérrimos que no tienen que comer ni con qué cubrirse ni en qué dormir, ni saben qué es un día bueno. Todos sus días pasan con dolor, aflicción y tristeza. El libro décimo del códice Florentino está dedicado a los vicios y virtudes relacionadas con los diversos oficios. Habla Sahagún de los sabios, a quienes compara/relaciona con los médicos diciendo: El sabio es como lumbre o hacha grande y espejo luciente pulido en ambas partes y buen dechado de los otros, entendido y leído. También es como camino y guía para otros. El buen sabio, como buen médico, remedia bien las cosas, da buenos consejos y buena doctrina con que alumbra. El mal sabio es mal médico, tonto y perdido, amigo del nombre de sabio y de vanagloria, y por ser necio es causa de grandes errores y peligros y despeñador y engañador y embaucador. En el libro 10 (capítulo XIV) podemos leer (referente a las condiciones y oficios de las “mujeres baxas” –populares-): La médica es buena conocedora de las propiedades de las hierbas, raíces, árboles, piedras y en conocerlas tiene mucha experiencia no ignorando muchos secretos de la medicina. La que es buena médica sabe bien curar a los enfermos y por el beneficio que les hace casi vuélvelos de muerte a vida haciéndolos mejorar o convalecer con las curas que hace. Sabe sangrar, dar purga, echar melecina y mutar el cuerpo, ablandar palpando lo que parece duro en alguna parte del cuerpo y flotarlo con la mano, concertar los huesos, jasar y dejar bien las llagas y la gota y el mal de los ojos, y cortar la carnaza de ellos. La que es mala médica usa de la hechicería, superstición en su oficio y tiene pacto con el demonio y sabe dar bebedizos con los que mata a los hombres, y por no saber bien las curas, en lugar de sanar enferma y empeora, y aún pone en peligro la vida a los enfermos y al cabo los mata y ansí engaña a las gentes con su hechicería, soplando a los enfermos, atando y desatando sutilmente a los cordeles, mirando en el agua, echando los granos gordos del maíz que suele usar en su superstición diciendo que por ello entiende y conoce las enfermedades y para mostrar bien su superstición da a entender que de los dientes saca gusanos y de las otras partes del cuerpo, papel y pedernal, navaja de la tierra, sacando todo lo cual dice que sana a los enfermos siendo ello falsedad y superstición notoria. En este texto Sahagún da datos importantes referidos a prácticas simbólicas, y a características específicas de determinados especialistas (entre los que incluiríamos a los chamanes). Es lógico que Sahagún haga una distinción entre buenas médicas y malas médicas o hechiceras. Sahagún viene de una cultura distinta en la que existe tal diferenciación. Por otra parte, cuando Sahagún escribió su códice, muchos ojos estaban puestos sobre él y sobre sus escritos. Su apoyo a la medicina naturalista le acerca a los conceptos y posiciones oficiales (admitidos por la Iglesia). Su rechazo de la medicina simbólica también le posiciona como europeo y eclesiástico. En todo caso, parte de lo que dice es cierto si nos atenemos a lo que opinan en la actualidad los médicos tradicionales y chamanes mesoamericanos. Uno de mis informantes chatitos (D. Isaías) me recalcó bien que la diferencia entre un buen médico y un mal médico sólo está en la dirección de su trabajo, no en los medios y prácticas. Con los mismos medios y prácticas se puede hacer el bien (beneficiar a unos) y hacer el mal (perjudicarlos). A veces, el bien de unos supone el mal de otros, lo cual no hace tan simple la diferenciación. Dentro de quienes se dedicaban a curar, había especialistas que, al trabajar por encargo, podían beneficiar a los que contrataban sus servicios, perjudicando indirectamente a terceros, o dirigiendo sus prácticas directamente a causar mal y desgracia a éstos. No resulta fácil calificar a todos los practicantes y profesionales de la salud del medio tradicional mesoamericano (originario y mestizo) en la actualidad. Los curadores prehispánicos conocían no sólo el cuerpo humano y las reacciones de éste a los venenos de animales y plantas sino también la amplia variedad de insectos, aves, mamíferos, reptiles y peces locales, además de toda la botánica y minerales alrededor del lago, capaces de ocasionar perjuicios de salud. Junto a los conocimientos naturalistas tenían otros, simbólicos, relacionando los problemas y sus causas con aspectos de la tradición o de la relación con los seres superiores. Resulta una paradoja a nuestros ojos el hecho de que los médicos muchas veces atendieran con entrega y delicadeza a personas destinadas al sacrificio. Parece algo inútil, una pérdida de tiempo y de medios; sin embargo, para los miembros de la sociedad azteca, ambas cosas eran compatibles por su diferencia. Incluso, la atención debía ser más esmerada para que los sacrificables llegasen en óptimas condiciones al momento de la ceremonia. Todo esto no fue bien entendido y encajado por los europeos. Oficialmente, los conocimientos médicos y las prácticas terapéuticas naturalistas de los aztecas fueron bien acogidos. No ocurrió igual con el simbolismo que rodeaba la enfermedad e intervenía en la curación. Dice Lilian Scheffler: Con la llegada de los españoles los médicos indígenas fueron desprestigiados, pues sus conocimientos y prácticas se consideraron como brujería, hechicería y hasta se los acusó de favorecer intervenciones del demonio. Este personaje, como tal, era totalmente desconocido para ellos, ya que los dioses prehispánicos tenían implícitas las dos facetas; o sea, que podían, como los seres humanos, ser buenos o malos según las circunstancias (Scheffler, 2003: 23). Podemos entender la actitud de “nadar y guardar la ropa” en Sahagún y De la Cruz a la hora de escribir sobre cultura y medicina azteca. Circunstancias peligrosas les envolvían con sólo interesarse por un tema cuya parte esencial no se podía contar, pesar o medir. Escribe Fray Toribio de Benavente (cronista del siglo XVI): Tienen sus médicos, de los naturales experimentados, que saben aplicar muchas yerbas y medicinas, que para ello basta; y hay algunos de ellos de tanta experiencia, que muchas enfermedades viejas y graves, que han padecido españoles largos días sin hallar remedio, estos indios las han sanado. En el texto de F. Toribio de Benavente se reconoce el valor profesional de los médicos locales, a ojos de un observador extranjero. El trabajo de dichos terapeutas llega incluso a ser la solución para problemas que no la han tenido por otros medios. Destaca el autor el valor de la medicina local naturalista, elogiando las hierbas y, suponemos, los medios naturales (entendidos y admitidos a nivel oficial por los españoles) como recursos valiosos, ensayados y experimentados (Benavente, 1985: 179). Volviendo a la actualidad, por lo que conozco (a través de la observación y la experiencia) y por lo que me han referido mis informantes, el médico tradicional puede ser bueno o malo, no sólo haciendo su trabajo sino también en relación con los objetivos e intenciones que tenga. Algunos etnomédicos mesoamericanos me han asegurado que en sus planteamientos nunca entra el dañar a nadie a costa del beneficio de otro. Pero no todos son tan explícitos. Ya en época antigua, existían prácticas destinadas a la recuperación del bienestar de alguien ofendido o alcanzado por los pensamientos negativos de especialistas o personas allegadas. López Austin expone: Entre los nahuas prehispánicos, los magos maléficos eran llamados “hombres búhos”-Tlatlacatecolo- y se creía que los orígenes de sus poderes eran el nacimiento bajo, un signo propicio del Tonalpohualli y el aprendizaje de las malas artes (López, 1984: 33). En las montañas mixes (Oaxaca), conocí “lugares del diablo”, espacios oscuros, hoquedades sombrías y húmedas donde las gentes, a veces ayudadas por especialistas, depositaban y ocultaban papeles con intenciones escritas a las que añadían mechones de pelo o alguna pertenencia de aquéllos a quienes se deseaba alcanzar con sus prácticas. Doña Petra, etnomédica chatina e informante, me proporcionó una fórmula para llevar siempre encima, con objeto de evitar el mal que se denomina aire y del que fui objeto en diversas ocasiones, según ella. En el libro de Ángel Carril, cuando se habla de muelas, flemones y primera dentición, el autor escribe: El llevar consigo determinados elementos de la naturaleza en el bolsillo o faltriquera puede sernos quasi amuleto invulnerable. Desde la castaña de indias o la nuez de tres costuras que aconsejan en Villaescusa, hasta alguna piedrecilla procedente de lugar sagrado (por ejemplo del santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, en Salamanca) pasando por insectos como pueden ser la chicharra o un simbuscaile (Ooteca de mantis religiosa) resultará de gran efecto (Carril, 1991: 13). Mi informante chatina, Doña Petra, me enseñó una bolsita cosida al interior de su vestido, conteniendo diversos elementos naturales protectores . El mal, los males, pueden venir de muchas fuentes: personas, malos médicos, animales, cosas, lugares, energías de la naturaleza, etc. Los amuletos son vistos, en Mesoamérica y en Castilla y León, como “escudos” que protegen nuestro perímetro físico y espiritual. No siempre lo que entendemos por médico era una clara profesión salvadora y curadora entre los grupos prehispánicos. Sahagún escribe en el capítulo IX del libro 10 sobre “hechiceros y trampistas”: El naoalli propiamente se llama brujo que de noche espanta a los hombres y chupa a los niños. El que es curioso de este oficio bien se le entiende cualquier cosa de hechizos, y para usar de ellos es agudo y astuto, aprovecha y no daña. El que es maléfico y pestífero de este oficio hace daño a los cuerpos con los dichos hechizos y saca del juicio y aoja. Es embaidor y encantador. Lilian Scheffler comenta: Los brujos nahuales (que existían desde la época prehispánica) eran denominados nahualli en náhuatl y su principal característica era precisamente la capacidad que tenían para transformarse a voluntad en un animal. Esta transformación podía resultar en ocasiones beneficiosa y en otras perjudicial para los habitantes del lugar (Scheffler, 2003: 85-86). El curador, pues, (sea el especialista que sea), podía ser bueno/malo, bien visto/mal visto por unos/por otros según el servicio contratado y prestado. La ambivalencia de los etnomédicos aztecas también se da en los curadores tradicionales actuales. Sólo un planteamiento personal y previo (o condicionantes determinados: tradición, ideas religiosas, observación social sobre el médico, miedo, obligaciones…) hace que un etnomédico mixe, zapoteco, mazateco, chatino o mixteco (por citar algunos) actúe siguiendo uno solo de los dos sentidos de la línea direccional. Al menos, es lo que he escuchado de la boca de mis informantes en Oaxaca y México. Esto no quiere decir que si un cliente determinado pide un servicio que implica moverse en ambos sentidos de la misma dirección profesional, algunos especialistas no lo hagan. Los cunantecos del Estado de Oaxaca también conservan la creencia en los brujos anuales. Estos pueden ser hombres o mujeres, y logran esa transformación solamente durante la noche, actuando con el único fin de obtener ganancias personales. Creen que el anual puede llegar a matar a las personas durante sus andanzas y cuentan casos de personas que han tenido la oportunidad de verlos o enfrentarse a ellos; dicen que si se ataca al anual y éste se retira herido, al día siguiente pueden comprobar de quién se trata, pues la persona mostrará las mismas heridas que se le hicieron al animal (Scheffler, 2003: 88). Mi informante D. Erasto me comentó lo siguiente: Toda la tierra está animada. Hay lugares malos. Dichos lugares tienen malo todo: terreno, plantas, gentes...Me habló de una localidad conocida por él y me narró la historia de un sacerdote recién llegado a ese pueblo: Tuvo que salir huyendo el hombre porque encontró víboras a su paso y por todas partes. Dicen las gentes que los habitantes de ese pueblo se transforman en víboras o quién sabe qué. Continuó D. Erasto diciendo que el sacerdote se asustó y volvió a Oaxaca donde empezó a enfermar y murió. Me narró el caso de un ingeniero de caminos que, habiendo llegado a aquel pueblo, fue a abrir su taco para comer y encontró una víbora en su tortilla. ¡Quién sabe cómo lo hicieron! El ingeniero se asustó y se fue. Ahí son todos hechiceros. ¡Son malos esos cabrones! En otra ocasión el pueblo colindante llevó sus yuntas a trabajar a la línea de demarcación de ambos, saliendo de Dios sabe dónde miles de avispas que les obligaron a irse. Podemos, pues, hablar, si queremos, de médicos y hechiceros entre los aztecas, siguiendo a Sahagún. Podemos ubicarlos en parcelas opuestas relacionadas con la curación y la salud. O podemos pensar que había entendidos y practicantes versátiles, con capacidad para trabajar y obrar en la medida que se les requería, o les interesaba (por ganarse la vida, por posición oficial o por otros intereses). Existe esa dualidad en otras culturas amerindias como los mapuches sudamericanos. Algunos médicos-chamanes se dedicaban a dar explicación de los sueños. Existe hoy el mismo especialista, a la vez que hay especialistas de otros campos que saben interpretar los sueños, en las montañas de Oaxaca. Había especialistas colocadores de huesos, arregladores de roturas, sobadores, limpiadores (de casas, animales y espacios), llamadores de lluvia. Todos ellos trabajaban en su campo específico; pero podían actuar en campos colindantes, propios de otros profesionales trabajando en relación con el ser humano y su bienestar. El resultado incidía sobre sus clientes (mejorando su vida; por tanto, su bienestar y salud) y sobre su entorno complejo, tendiendo siempre a la restauración y mantenimiento del equilibrio de la realidad amplia. Los mismos sacrificios eran prácticas destinadas a este propósito, atendiendo de forma prioritaria a los dioses. Para López Austin (1984), de entre todos los especialistas, destacaban en la sociedad azteca los yerberos y parteros. Pudo ser ésta una razón por la que la medicina oficial y popular de corte naturalista llevada por los españoles fue relativamente acogida en la nueva sociedad mixta posconquista. En el códice Florentino habla Sahagún de sangradores y médicos de forma diferenciada al referirse a los profesionales de la salud del momento trabajando en la atención necesaria durante las épocas de las grandes pestilencias. En las montañas de Oaxaca hay médicos tradicionales que diagnostican a través de los granos de maíz y a través de una especial toma del pulso; por llamar de alguna manera a una forma de percibir la enfermedad del paciente basada en la detección del “brinco de la sangre” en su brazo. Mis informantes, D. Erasto y D. Aristeo, dicen conocer, a través del pulso del antebrazo, no sólo el tipo de problema sino el grado de afectación y la localización o ubicación del mismo en el cuerpo. En Béjar, Salamanca, D. Jesús Casado me habló de la existencia de procedimientos para diagnosticar parecidos: Conocí a un curandero que había perdido tres dedos y con los dos que le quedaban tocaba a la persona, detectando el problema y la localización del mismo. Percibía más calor en dicha zona. La particularidad era que otros no lo sentían. Ese hombre trabajaba colocando los tendones, músculos o articulaciones afectados y poniendo un emplasto de clara de huevo con incienso molido después. En las tradiciones de los grupos originarios, teóricamente, hay menos influencia foránea (hispana principalmente). Sin embargo, sobre el terreno uno constata también términos, discursos y procedimientos curativos parecidos a los de la tradición mestiza urbana. Teniendo en cuenta que las etnias del interior recibieron la influencia hispánica a través de los religiosos peninsulares que allí fueron, ¿Llevaron también éstos ideas, formas y procedimientos curativos domésticos y otros propios de sus regiones de origen? Creo que sí. Cuando Sahagún nos narra en el códice Florentino su atención a enfermos y moribundos indígenas afectados por la peste, no menciona expresamente la dispensa por su parte de cuidados terapéuticos (técnicos o específicos); sin embargo, hemos de suponer que la ayuda no sólo se dirigiera a dar la Extremaunción y la última bendición; imaginamos que también aportase cuidados aunque fuera como mero asistente de médicos u otros cualificados. Eso deduzco de la lectura de sus palabras. Resulta complejo desde nuestra perspectiva actual, aún contando con los escritos de los cronistas y las narraciones indígenas, establecer líneas de relación directa entre elementos culturales amerindios originarios y elementos hispánicos (hablando de salud y curación). La realidad es que uno se encuentra en México con una multiplicidad de situaciones que no responden a clasificaciones tipo.

Fig. 2 Representación de la Limpia según la visión del artista Álvar Aparicio Tejido.

Nuestra clasificación de tradiciones terapéuticas originarias y tradiciones mixtas es orientativa. En Oaxaca he comprobado parecidos en procedimientos indígenas de diagnóstico con procedimientos mestizos y con procedimientos de la Península Ibérica, por lo que podemos hablar de simples coincidencias, acciones-respuesta naturales coincidentes en grupos humanos distintos y distantes. ¿Cómo diferenciar los parecidos, fruto de influencias, de los otros? Difícil tarea. Nos conformamos con admitir la existencia de unos y de otros y con asegurar que, al menos en la tradición urbana, por los nombres, por la óptica de los problemas, por las maneras de solucionarlos, sí vemos relación con antecedentes hispánicos. ¿La toma del pulso, la palpación del brazo, o la detección del brinco de la sangre, allí y aquí guardan relación? Creo que sí y no. Creo que existían modos parecidos aztecas que se fusionaron o asociaron a modos parecidos llevados de la Península y que formaron un conglomerado difícil de separar, más grande en las zonas urbanas y menos en las rurales. Y también creo que cuando D. Erasto me habla de sobar me está refiriendo modos zapotecos que, además de atender el cuerpo físico, atienden la parte anímica del niño, intentando reconstituir la unidad de su persona y evitando que la vulnerabilidad a la que queda expuesto con el empacho le lleve más allá, tal vez al susto o peor. En cuanto a la adivinación como medio para diagnosticar, sí veo diferencia con las tradiciones locales de Castilla y León. D. Jesús Casado (Salamanca) me expresó que en la zona de la Sierra de Béjar y en Extremadura, la tradición popular no utilizaba (y sigue sin hacerlo) esos procedimientos. Algunas personas acuden a las mancias para saber de su mal y para “conocer” su causa, pero los curanderos, los hueseros, los yerberos, los sobadores y resto de terapeutas tradicionales locales, no utilizaban, ni utilizan, tales sistemas. No consideramos procedimientos adivinatorios las informaciones proporcionadas por entidades del mundo espiritual (familiares muertos, otros) a algunos sanadores tradicionales de Salamanca, Palencia o León. Como en el caso de Engracia, sobadora de Béjar, otros curadores castellanoleoneses ya mayores que he conocido y conozco, no provocan apariciones ni llaman para preguntar por soluciones a problemas consultados. Por razones que no saben explicar, ven y encuentran, de forma natural y espontánea, seres que han muerto (familiares o no). Hay veces que dichos seres piden cosas para ellos; hay veces que informan al curador sobre cuestiones personales; hay otras que advierten de peligros (incluidas cuestiones de salud). El sanador utiliza las informaciones si lo ve conveniente, como un elemento y un recurso más que le posibiliten solucionar lo que tiene entre manos (sea para él, sea para otros). En Oaxaca, la adivinación a través del maíz es un procedimiento tradicional proveniente de época prehispánica, utilizado por diversos pueblos y culturas, entre ellos, los aztecas. Para los mixes, la adivinación por granos de maíz es una tradición antigua practicada en la vida cotidiana, de la que se sienten orgullosos. Es parte del patrimonio cultural heredado del pasado que constituye la riqueza tradicional de ese pueblo, según ellos mismos expresan. Los yerberos recogían, y recogen, las plantas frescas para su inmediato consumo/utilización (directo: ingestión, infusión; indirecto: temazcal). En la sociedad azteca, como en las de los grupos originarios actuales, el/la partero/a era/es un/a especialista muy importante y valorado/a por la comunidad. El capítulo 27 del libro sexto del códice Florentino dice: Exhortación al baño a las preñadas por parte de las matronas y parteras. Vuestra piedra preciosa y vuestra pluma rica que es esta moza o mujer...Llamáis y dais voces a la madre de los dioses que es la diosa de las medicinas y médicos y es madre de todos nosotros la cual se llama Ioalticitl la cual tiene poder y autoridad sobre los temazcales que se llaman Xuchialli en el cual lugar estudiosa ve las cosas secretas y adecua las cosas desconcertadas en los cuerpos de los hombres y fortifica las cosas tiernas y blandas en cuyas manos y en cuyo regazo y en cuyas espaldas ponéis y echáis ésta vuestra piedra preciosa y ésta vuestra pluma rica y también lo que tiene en su vientre Sigue diciendo la partera que no es merecedora del amor del dios y de la diosa, y que les sirve y pide para que todo vaya bien (que el embarazo llegue a buen término). Las parteras y los parteros actuales de los grupos originarios oaxaqueños siguen practicando este viejo arte con la seguridad y la precisión que lo hicieron los especialistas de otros tiempos. Don Alfonso, partero zapoteco de Tabaá, ayuda a las embarazadas que acuden a su consulta con decisión y delicadeza. Informa y forma. Tiene paciencia y atiende todas las preocupaciones de las futuras madres, intentando despejar sus dudas y temores. Es un partero serio, bien formado, con gran experiencia y buenos resultados en su trabajo. Las gentes locales confían en él y siguen sus recomendaciones. Cuando le conocí también tuve sensación de seguridad. Habla pausado, tranquilo y muy seguro. Salvando la distancia histórica, social y cultural, Don Alfonso piensa, como la partera azteca cuyo discurso expone Sahagún, que la última palabra en el resultado exitoso del parto y, en general, en la recuperación de los problemas de salud, la tiene Dios . Como vemos, incluso lo estrictamente físico también se relaciona con el mundo sobrenatural (antes y ahora). Sahagún sólo narra la práctica, sin ahondar en la característica y en el valor dual de la misma. En cuanto a las formas de hacerse curador (o similar), me remito a lo narrado por mis informantes: “Dios te elige ”. “Uno de los hijos, sigue el oficio del padre, de la madre, del abuelo o de la abuela”. “Algo hace que tomes ese camino”. “En sueños se te revela ”. “Hoy puede ser una elección independiente”. “Como aprendiz y ayudante al lado de un maestro”. “La comunidad lo espera de ti si has tenido un antepasado en el oficio, respetado”. “Hay quien trabaja por dinero o por otras cosas; pues, vete a saber”. “La experiencia te va llevando”. “Hay hechiceros y otros que deciden hacer cosas malas”. “Los hay charlatanes y farsantes, sobre todo en las ciudades”. Es de suponer que esas formas se dieran en el pasado prehispánico, de donde vienen. Al preguntar sobre las formas de hacerse curandero en los pueblos de Castilla y León, Piedad Isla, de Cervera de Pisuerga me expresó que, antes, había familias que se interesaban por la profesión, pasando de padres a hijos o de abuelos a nietos los conocimientos básicos y el oficio. No pretendemos con esto señalar que lo que conocemos hoy sobre los grupos originarios viene de influencias foráneas. Creo que son coincidencias y circunstancias lógicas las que en Oaxaca, en Castilla y León y en otras partes del mundo han hecho que el trabajo de curador/a sea un trabajo eminentemente familiar. Esto no quita que, esas costumbres y modos de transmisión de Salamanca, Palencia, León y otras partes de la Península pasaran a América y se fusionasen con las locales en la tradición mestiza urbana. En cualquier caso, ningún médico tradicional (médico popular, no moderno terapeuta de las medicinas naturales y alternativas) se forma en una escuela especializada durante un número determinado de horas a la semana, a lo largo de unos años (ni en Oaxaca, ni en León o Salamanca, ni en Marsella o Nápoles). La formación se hace en la “Universidad de la vida”, siguiendo las orientaciones de las tradiciones de cada pueblo, escuchando a los mayores (libros vivos), permitiendo la ayuda de Dios y otros seres superiores y aprendiendo de la experiencia del día a día. Sólo en China y en otros países asiáticos, la medicina tradicional ancestral se hizo académica, enseñándose en las Universidades y centros de enseñanza públicos y oficiales. Entre los chatinos, Doña Petra, etnomédica de más de 70 años, me expresó su deseo de dejar ya este trabajo por sentirse mayor y cansada. Conocí a una de sus hijas, supuesta sucesora pero con otro talante, y no sé si con el mismo talento. Doña Petra observa mucho y habla lo justo. Luego, actúa en consecuencia. La hija habla más y se distrae. Intenta captar tu atención. Doña Petra la capta. Son diferencias de matiz, y tal vez de algo más. Pero no se sabe. Los jóvenes también tienen derecho a progresar, y hay que darles tiempo y un voto de confianza. En cuanto a los mayores, todos los que conocí (y conozco) en Mesoamérica me sorprendieron (y me siguen sorprendiendo). Dominan su trabajo y (hablo de etnomédicos de las áreas rurales con menos interés en la fama y el dinero que en hacer bien su trabajo) consiguen resultados muy buenos, al menos, lo que he visto y conozco, incluido lo que hicieron sobre mi persona y sobre otros allegados a mí. De los chamanes, Lilian Scheffler escribe: Los chamanes huicholes, a quienes se da el nombre de maracamé, son cantores, curanderos y se encargan de dirigir las fiestas y los rituales mágico-religiosos de su grupo, entre cuyos integrantes tienen una gran influencia. La actividad de maracamé es hereditaria: el padre le enseña a uno de sus hijos los cantos que se deben emplear en las distintas actividades de su profesión, todo lo referente a sus dioses, a la manera de hacer las ofrendas y las ceremonias y, por supuesto, el arte de curar las enfermedades y de contrarrestar la brujería; durante su entrenamiento el maracamé lleva a su hijo a bañarse en seis ocasiones al mar, quedando concluidas sus enseñanzas para el último viaje que realizan (Scheffler, 2003: 35). Para terminar este punto, considero que no se puede hacer una clasificación clara y precisa, como nos gusta hacer a los occidentales, de las profesiones y actividades de la sociedad azteca dedicadas a curar (directamente, con atención exclusiva a la persona, a su cuerpo, a su mente, a su alma; e indirectamente, con repercusión de bienestar y reequilibrio sobre la persona enferma a través de rituales y prácticas hechos fuera de ella). Toda clasificación al efecto sólo es válida, en mi opinión, como manera didáctica de aproximarnos al conocimiento de aquellas profesiones o modos de actuar. A nosotros, occidentales del siglo XXI, nos resulta difícil entender el mundo y la manera de organizarse y ver la vida, la muerte, la salud, la enfermedad y los modos de atender y curar los problemas de salud y las enfermedades de aquellas gentes (amerindias) desde nuestra ventana cultural. Por no entender, no entendemos ni siquiera a nuestros curadores tradicionales, hombre y mujeres mayores de nuestros lugares de origen. Escribe López Austin: El médico mismo tenía que obrar en parte como mago, en parte como sacerdote, en parte como conocedor de un gran número de productos vegetales, animales y minerales (López, 1984: 36). Como no nos podemos desplazar en el tiempo y observar directamente, los códices de los cronistas son una ayuda importante . Otra ayuda nos la prestan los miembros de los grupos originarios mesoamericanos actuales, en cuyas culturas y tradiciones de salud aún perviven viejos elementos, muchas veces vestidos con ropajes culturales e históricos diversos (...)

BIBLIOGRAFÍA DEL CAPÍTULO.

APARICIO MENA, A. J. 2005. Las plantas en la cultura tradicional de salud mesoamericana. En: Revista de Antropología Experimental 2005; n.5, texto n.5. España.
____ 2007. Cultura tradicional de salud en Mesoamérica. Del Chamanismo arcaico a la etnomedicina. Tesis doctoral. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Salamanca. España.
____ 2008. Cultura tradicional de salud y etnomedicina en Mesoamérica. Trafford Publishing. Alberta. Canadá.
BENAVENTE DE–, F. Toribio. 1985. Historia de los indios de la Nueva España. Historia 16.
          Madrid. España.
CARRIL, Ángel. 1991. Etnomedicina popular. Castilla Ediciones. Valladolid. España.
DE LA CRUZ, Martín, 1991. Libellus de medicinalibus indorum herbis. F.C.E. e Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). México D.F.
DI LUDOVICO, F. 2009. Il giardino dei due mondi – Un viaggio nell’esperienza erboristica della Mesoamerica e dell’Italia. Aracne. Italia.
____; SANTIAGO SANTIAGO, J. A. 2006. Farmacología, toxicología y etnobotánica en México del “tepescohuite” (Mimosa tenuiflora). Actas del Congreso IILA–SILAE 2006, Universidad de Perugia, Facultad de Farmacia, Italia.
LÓPEZ AUSTIN, Alfredo. 1980. Cuerpo humano e ideología. Las concepciones de los antiguos nahua. UNAM. México D.F.

____ 1984 y 1974. Textos de medicina náhuatl. UNAM. México D.F.
____ 2004. La magia y la adivinación en la tradición mesoamericana. En: Arqueología Mexicana 2004; Vol. XII n.69: Magia y adivinación. México.
____ 2008. Los mexicas antes el cosmos. En: Arqueología Mexicana.
_____ 1997. Les paradis de brume. Mythes et pensée religieuse des anciens mexicains.
           Maisonneuve et Larose. Paris.
POVEDA, J. M. 2001. Chamanismo. El arte natural de curar. Temas de Hoy. Madrid
SAHAGÚN, Bernardino. 1994. Historia General de las cosas de Nueva España (Códice Florentino). Edición facsímil nº 0238/ 3000 de la Biblioteca Medicea Laurenziana de Florencia. Club Internacional del libro. Madrid. España.
SCHEFFLER, L.. 2003. Magia y brujería en México. Panorama. México D.F.
TAO, A.  2003.  Chamanisme et civilisation chinoise antique. L´Harmattan. París.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Femeninología; nota 32 (de Osvaldo Buscaya)

Septiembre

Recibimos una nueva nota del libro de Osvaldo Buscaya:
Femeninologia
Nota (32)
El patriarcado, dueño de la civilización, ha impuesto su sexualidad “natural” y la sexualidad “cultural”. La sexualidad “natural” regimienta su carácter racista de manera y forma duradera, tal los ejemplos de conservación de los más aptos, saludables y vitales. La sexualidad “cultural”, de la civilización patriarcal dicta la normativa, ética y moral que se impone sobre lo femenino. Cultura que el patriarcado remite al “paraíso perdido” para Adán, por culpa de Eva; adaptación cultural de la primigenia rebelión bajo el imperio de la sexualidad “cultural”, el patriarcado expone a gravísimos daños de todo tipo y orden a la condición femenina. Daño infligido a la mujer en nuestra sociedad patriarcal, muy apropiada para el progreso del varón. El patriarcado, fundamentado en diferencias “naturales” de los sexos, impuso una absoluta tolerancia creándose a su favor una segunda sexualidad “cultural”. Durante milenios el ecuménico patriarcado impuso e impone esta doble sexualidad “cultural”, “impulsando” a lo femenino a “ocultar” y tolerar la irresoluble perversión y ambigüedad sexual del varón. Las “extraordinarias” conquistas, de la civilización patriarcal, descubrimientos, invenciones sobre todos los sectores y la conservación del “terreno” del patriarcado, no se habrían alcanzado sino mediante una enorme labor de sometimiento de la mujer y sólo mediante ella pueden ser mantenidos. Es así que las exigencias planteadas, por el patriarcado, en la lucha por la existencia son cada vez más altas para la mujer. Al mismo tiempo el patriarcado, crea necesidades individuales y ansia de goces más crecientes en todos los sectores, incluso a los que antes no había llegado. La globalización, las comunicaciones, el extraordinario crecimiento comercial que envuelven al mundo, modificando el ritmo de vida permiten al patriarcado crear grandes crisis políticas, industriales y financieras imponiendo a lo femenino mucho esfuerzo cada día. Con el control mediático, el patriarcado, fomenta el abuso, la violación, la pedofilia, el femicidio presentándonos figuras patológicas y cuestiones psicopatológicas sexuales, sin espantarse de presentar a nuestros ojos, con un directo realismo, lo más horrible que la realidad pueda ofrecernos. La conducta sexual de una persona, constituye el “prototipo” de todas sus demás reacciones.
Buenos Aires
Argentina
2 de agosto de 2012
Osvaldo Buscaya (Bya)
(Psicoanalítico)
Femeninologia
Lo femenino es el camino

domingo, 2 de septiembre de 2012

PERSONAS Y EXPERIENCIAS V/People and Experiences. (Entrevista al Prof. Dr. D. Luiz Nilton Correia)

SEPTIEMBRE 2012

(Historias de vida, encuentros, entrevistas, opiniones)

Por:  A. J. Aparicio Mena.

(Queda prohibida la reproducción total o parcial de texto y fotos sin el consentimiento del Blog).

Éste es un espacio de entrevistas, relatos/referencias de experiencia, historias de vida y comunicaciones en torno a la vivencia/las vivencias del bienestar, entendido como un contexto experiencial amplio capaz de tomar formas muy diversas en/a través de la comunicación. Una de esas formas nos la trae nuestro nuevo invitado a través de la entrevista que más abajo reproducimos.

UNAS PALABRAS PREVIAS.
Luiz Nilton Correia, brasileño originario de Florianápolis, es historiador y Doctorado en Antropología de Iberoamérica por la Universidad de Salamanca. Tiene una Maestría en Historia de las Islas atlánticas por la Universidad de las Açores (Portugal). Escribre artículos en revistas especializadas y es habitual congresista en reuniones de Historia y Antropología tanto en Europa como en América (Brasil). Miembro fundador de la SIAA (Sociedad Iberoamericana de Antropología Aplicada). Trabaja como profesor de Antropología en la Facultad CIEPH de la Universidad de Florianápolis. Traduce libros al portugués. Ese fue precisamente nuestro punto de encuentro y conocimiento. Él tradujo mi tesis doctoral al portugués (Medicina Indigena Na Mesoamerica, publicada por Ed. Massangana, Recife) lo que nos permitió conocernos y hablar de muchos temas, entre ellos los que traemos a esta entrevista.


PERSPECTIVAS, CONTRASTES Y BIENESTAR.

(p) Usted estudió y vivió en Europa y ahora volvió a su tierra, Florianápolis (Brasil).
Como antropólogo y en relación con el “saber vivir” (disfrutar viviendo) señálenos, por favor, tres diferencias entre Europa y América.

-Creo que es mucho mas fácil hablar de las similitudes entre el Brasil y España, pues son pueblos muy alegres, poco “formales”, simpáticos y hospitalarios. Cuando hablo de Brasil y España, hablo de Florianópolis y Salamanca, ciudades donde he vivido, y que tienen unas diferencias y similitudes interesantes, una vez que Florianópolis es una tierra, o isla, de veraneo, con muchas playas y turismo, Salamanca también es una ciudad turística, pero un turismo que podríamos llamar académico o cultural.
Además de las diferencias geográficas que pueden propiciar costumbres, me encanto ver como los salmantinos salían por las calles a las nueve de la noche, a caminar con sus familiares, también la tranquilidad en quedarse en un bar de pinchos con una copa de vino o una caña. Al tiempo que en Florianópolis, la gente tiene una vida mucho más preocupada con el trabajo y otros compromisos, quedando en sus casas para empezar un nuevo día luego por la mañana. Los sábados y domingos, basta que haga un poco de calor, se van en dirección a las playas a lo largo del litoral del Estado de Santa Catarina, en coches, autobuses o bicicletas, en busca de una distracción gratis y un paseo en las playas del sur de Brasil.


 (PORTUGUÉS) Acredito que é muito mais fácil falar das semelhanças entre o Brasil e Espanha, pois são povos muito alegres, pouco formais, simpáticos e hospitaleiros, Quando falo de Brasil e Espanha, falo de Florianópolis e Salamanca, cidades onde vivi, e que possuem diferenças e semelhanças muito interessantes, uma vez que Florianópolis é uma terra, ou ilha, de veraneio, com muitas praias e turismo de verão, Salamanca também é uma cidade turística, porém, um turismo que poderíamos chamar de acadêmico ou cultural.
 Além das diferenças geográficas que podem proporcionar costumes diferentes, fiquei encantado ao ver como os salmantinos saiam pelas ruas as nove da noite, a caminhar com seus familiares, também a tranquilidade em que permaneciam num bar de Tapas com uma taça de vinho ou um chope. Ao mesmo tempo que em Florianópolis, as pessoas possuem uma vida muito mais preocupada com o trabalho e com outros compromissos, permanecendo em suas casas para começar um novo dia logo pela manha. Porém não ficam sempre em casa, aos Sábados e Domingos, basta que tenha um pouco de sol e calor, todos saem em direção às praias, pelas centenas que existem ao longo do litoral do estado de Santa Catarina, de carro, ônibus ou bicicleta, em busca de uma distração grátis e um passeio nas praias do sul do Brasil

(p) Salvando las “distancias”, ¿Dónde cree usted que hay más solidaridad, en Europa o en América?

-Es difícil hablar de lo que es más o menos; son distintos, y la verdad es que la solidaridad puede ser diferente en Brasil o en España. La amabilidad de los españoles y cómo viven con gente de todas las partes del mundo, estudiantes o inmigrantes, demuestra una mirada de igualdad. Mientras que en Brasil, encontramos una manera mucho más alegre y disponible junto a los extranjeros. Para los brasileños es bueno que los extranjeros queden contentos, y para los españoles, los extranjeros no son diferentes, son como todos, españoles o no. Creo que es una forma de solidaridad la apertura que los españoles tienen a los de fuera, mientras que en otros países de Europa, encontramos muchas formas de discriminación, lo mismo que podemos encontrar en muchas partes de Brasil. Es cierto que España no es solo una, como Brasil que también son muchos.


(PORTUGUÉS) É difícil falar qual é mais ou é menos, são diferentes, e a verdade é que a solidariedade pode ser diferente no Brasil e em Espanha. A amabilidade dos espanhóis e a forma como vivem com gentes de todas as partes do mundo, estudantes ou imigrantes, demostra um olhar de igualdade. Ao mesmo tempo que no Brasil, encontramos uma maneira muito mais alegre e disponível junto aos estrangeiros. Aos brasileiros é muito bom que os estrangeiros estejam alegres, e aos espanhóis, os estrangeiros não são diferentes, são como todos, espanhóis ou não. Acredito que é uma forma de solidariedade, a abertura que os espanhóis possuem junto aos de fora, ao mesmo tempo que em outros países de Europa, encontramos muitas formas de discriminação, o mesmo que poderemos encontrar em muitas partes do Brasil. É certo que Espanha não é so uma, e Brasil também são vários Brasis.


(p) ¿Dónde considera usted que cuentan y se viven más las tradiciones, en uno o en otro lado del océano?

-El tema de las tradiciones es muy interesante, una vez que Brasil es un país muy abierto al cambio, de forma que muchas de las manifestaciones culturales de otras épocas están desapareciendo, al tiempo que se busca la preservación, mientras que en Europa (Castilla y León), podemos encontrar las tradiciones del pasado, muchas veces, vivas como parte del día a día de la gente. No podemos olvidar la Alberca o el orgullo de muchos rituales que identifican a la gente española, la arquitectura o del largo tiempo de los cambios. En Florianópolis, teníamos mitad de la populación actual, hasta unos 10 años, el crecimiento, turismo, y los cambios que en España conocemos solo con ciudades como Benidorm, hacen que en Florianopolis tenga a cada día más interés la preservación de tradiciones.
Tampoco podremos olvidar el tema de la identidad cultural, que en Castilla se construyó a lo largo de miles de años, al tiempo que en Brasil, tiene menos de 500 años, y en Florianópolis, con cerca de 250 años, se construye un pasado que cambia cada día.


(PORTUGUÉS) O tema das tradições é muito interessante, uma vez que Brasil é um país muito aberto às mudanças, de forma que muitas das manifestações culturais de outras épocas acabaram por desaparecer, ao mesmo tempo que há uma busca pela preservação, enquanto que Europa (Castilla y León), poderemos encontrar as tradições, muitas vezes, vivas como parte do dia a dia das pessoas. Não poderemos esquecer de Alberca ou do orgulho de muitos rituais que identificam a população espanhola, da arquitetura ou do longo tempo das mudanças. Em Florianópolis, tínhamos metade da população atual, até uns 10 anos atras, o crescimento, turismo, e as mudanças que em Espanha conhecemos somente em cidades como Benidorm, fazem com que a cada dia tenham mais interesse na preservação das tradições ainda existentes.
 Não poderemos esquecer, porém, da identidade cultural, que em Castilla se construiu ao longo milhares de anos, ao mesmo tempo que no Brasil, tem menos de 500 anos, y em Florianópolis, com cerca de 250 anos, se constrói um passado que muda a cada dia.

(p) En su experiencia como antropólogo, ¿Qué ha observado usted que aporta más bienestar a la gente dentro de la convivencia diaria?

-Creo que la rutina diaria y temporal, en sentido literal, como equilibro y seguridad, tanto en los tiempos como en la salud en la alimentación y bienestar, y los rituales familiares. Es un elemento fundamental para el bienestar, la estabilidad, que podrá traer seguridad social y espiritual a la gente.
Hablo también por experiencia personal, una vez que en los últimos 13 años he vivido en muchas ciudades, de Las Azores hasta Salamanca o Évora, y otras tantas ciudades, siempre con horarios y rutinas que estabilizaban por poco tiempo.
Esta rutina o estabilidad está un poco en riesgo en España en los últimos años, por cuenta de la crisis, mientras que en Brasil, con el crecimiento económico, ahora se puede ver una parte de la populación encontrando su estabilidad y equilibrio.


 (PORTUGUÉS) Acredito que a rotina diária e temporal, no sentido literário, como equilíbrio e segurança, tanto nos tempos como na saúde e na alimentações e bem estar, e os rituais familiares. E um elemento fundamental para o bem estar, a estabilidade, que poderá trazer segurança social e espiritual para as pessoas.
Falo também por experiência pessoal, uma vez que nos últimos 13 anos vivi em muitas cidades, de Açores a Salamanca ou Évora, e outras tantas cidades, sempre com horários e rotinas que estabilizavam por pouco tempo.
Esta rotina ou estabilidade está um pouco em risco em Espanha nos últimos anos, por conta da crise, ao mesmo tempo que no Brasil, com o crescimento econômico dos últimos anos, poderemos ver uma parte da população encontrando sua estabilidade e equilíbrio.


(p) Vivimos en un mundo con grandes diferencias: países ricos, países pobres; grupos que controlan la economía, gentes que acatan sin protestar lo que se les ordena sin más; personas que poseen mucho y personas que tienen poco o nada (recursos para sobrevivir); ¿Considera esa desigualdad una “enfermedad” social? ¿Cree que dicha “enfermedad” traerá muchas más víctimas de las que ya está trayendo?

-Bueno, como historiador, además de antropólogo, puedo mirar esta “enfermedad” con otra perspectiva, y creo que, al tiempo que en el pasado las diferencias eran mucho mayores, más destacadas y menos flexibles, hoy podremos ver los líderes, instituciones u organizaciones mundiales, hablando del fin de la pobreza y de la desigualdad social, al menos es lo que dicen, al punto que hasta algunos años, este problema siquiera podría ser debatido. Ya incluso, hay quien habla de fin de la pobreza en un futuro próximo.
Pero no es una solución fácil, es necesario cultura, educación y trabajo para todos. Si es una “enfermedad social”, creo que ya hay quien trabaje en la busca la cura.
Creo que un día todo esto quedará más fácil cuando el capitalismo mire los pobres como posibles consumidores, que no consumen sus productos por falta de trabajo y dinero, creo que ésta será la clave para un cambio final. Y recuerdo que cuando hablo de los bienes transables, hablo de cultura, descanso, educación, salud hasta el bienestar, que hoy, más que en el pasado, son bienes transables, con valor económico.

 (PORTUGUÉS) Como historiador, além de antropólogo, posso olhar esta "enfermidade" com outra perspectiva, e acredito que, ao mesmo tempo que no passado as diferenças eram muito maiores, mais destacadas e menos flexíveis, hoje podemos ver os lideres, instituições e organizações mundiais falando de um fim para a pobreza e para a desigualdade social, ao menos é o que dizem, ao ponto de que até alguns anos, este problema nem sequer poderia ser debatido. Já há, inclusive, quem fale de um fim para a pobreza num futuro próximo.
Porém não é uma solução fácil, é necessário cultura, educação, trabalho para todos. Se é uma "enfermidade social", acredito que já existe quem trabalhe na busca da cura.
Acredito que um dia tudo isto ficará mais fácil quando o próprio capitalismo encontrar nos pobres, consumidores em potencial, que não consomem seus produtos por falta de trabalho e dinheiro, acredito que esta será a chave para uma mudança final. 
Porém recordo que quando falo dos bens negociáveis, falo também de cultura, descanso, educação, saúde, até o bem estar, que hoje, mais do que nunca, são bens negociáveis, como valor econômico.


(p) Países como Brasil con una sociedad multiétnica y multicultural ¿son, como se dice, países de futuro?

-Si nos fijamos en el futuro próximo, podremos decir que Brasil es un país de futuro, muchos hablan incluso que ya es el país del presente, pero no creo que sea por cuenta de una sociedad multiétnica. Podemos ver Alemania, Suiza, con características culturales mucho menos diversificadas que Brasil, pero no dejarán de ser países del presente. La clave está en la educación y cultura, no solo de su pueblo, sino también de sus administradores, y en su interés por administrar bien.
Pero pienso que se me hace un poco incomodo hablar de país del futuro o de pobreza o riqueza, una vez que son términos muy conectados a la riqueza económica, o al poder de compra. Son clasificaciones económicas para todos los niveles, al tiempo que muchas veces no es el dinero el responsable por una calidad de vida, o por una buena salud o educación, pero sí el equilibrio que genera bienestar.

(PORTUGUÉS) Se nos fixarmos no futuro próximo, poderemos sim dizer que o Brasil é um país do futuro, muitos falam inclusive que já é o país do presente, porém não acredito que seja por conta de uma sociedade muitiétnica, poderemos ver Alemanha ou Suíça, com características culturais muito menos diversificada que o Brasil, porém não deixarão de ser países do presente. A chave esta na educação e cultura, não só de seu povo, mas também de seus administradores, e em sua proatividade em administrar.
Porém recordo que me sinto um pouco desconfortável em falar de país do futuro ou de pobreza ou riqueza, uma vez que são termos muito conectados a riqueza econômica, ou ao poder de compra. São classificações econômicas para todos os níveis, ao tempo que muitas vezes não é o dinheiro o responsável por uma qualidade de vida, ou por uma boa saúde e educação, mas sim o equilíbrio que gera bem estar. 

(p) Como colectividades con culturas e identidades diferenciadas de otras, y de la global, de corte occidental, ¿cree usted que los llamados grupos originarios corren peligro en el mundo actual?

-Bueno, pudo afirmar que los llamados grupos originarios, en el pasado, tenían mucho mas riesgo que en la actualidad. Jamás en la historia, los grupos originarios estuvieran tan cerca de desaparecer, al tiempo que también nunca estuvieran tan protegidos como hoy. Son miles de ONGs, departamento de gobiernos, estudiosos y populares que trabajan como nunca para protegerlos. Creo que corren peligro, pero nunca antes fueron tan protegidos e estudiados. Son estos pueblos quienes pueden enseñarnos que el bienestar se encuentra en el equilibrio social, no sólo en la riqueza económica.

(PORTUGUÉS) Posso afirmar que os chamados grupos originários, no passado, corriam muito mais risco que na atualidade. Pois jamais na história, os grupos originários estiveram tão próximo de desaparecer, ao mesmo tempo que também nunca estiveram tão protegidos como hoje. São milhares de ONGs, departamentos de governo, estudiosos e populares que trabalham como nunca para protege-los. Acredito que correm perigo, porém nunca antes foram tão protegidos e estudados. São povos que podem nos ensinar que o bem estar encontra-se no equilíbrio social, não so na riqueza econômica.


(P) ¿Podrían esos grupos aportar elementos, informaciones, medios de cura de las tristezas, angustias, sufrimiento moral y otras lacras que, según dicen, paralelamente lleva consigo el “progreso” (patrón cultura occidental)?

-No tengo dudas de que estos grupos pueden aportar muchas informaciones y medios de cura de las enfermedades del mundo moderno. La etnomedicina nos muestra que la salud no es algo específico; está conectada al todo, al ambiente donde el enfermo se encuentra, principalmente en los males modernos como el estrés, una enfermedad generada por el entorno del enfermo, su trabajo, preocupaciones, problemas y el ambiente donde se encuentra.  


(PORTUGUÉS) Não tenho duvidas de que estes grupos podem nos legar muitas informações e meios de cura para as enfermidade do mundo moderno. A etnomedicina nos mostra que a saúde não é algo específico, porém está conectada ao todo, ao ambiente onde o doente se encontra, principalmente quando se trata de males modernos como o estresse, uma doença gerada pelo entorno do doente, seu trabalho, preocupações, problemas e o ambiente onde se encontra.

Muchas gracias.


miércoles, 8 de agosto de 2012

ETNOZOOLOGÍA. CUIDADO DOMÉSTICO DE LA SALUD Y EL BIENESTAR DE LOS ANIMALES EN UNA EXPLOTACIÓN MODERNA DE OVEJAS EN EL CERRATO PALENTINO (CASTILLA Y LEÓN).



Texto & fotos: A.J. Aparicio Mena.
Nuestro blog es un espacio dedicado a las variadas maneras de entender  y atender en salud-bienestar en distintas sociedades y culturas del planeta. Pero no nos centramos solamente en los humanos. También queremos saber cómo ven hombres y mujeres  de diferentes lugares el bienestar de los animales, las plantas y los espacios naturales. Tengamos en cuenta que los productos que consumimos, nosotros los humanos, vienen de ahí y, tanto mejores sean esos productos, tanto mayor bien nos harán.
Traemos en esta ocasión las informaciones de experiencia, las palabras y las imágenes de gentes del Cerrato palentino (Villaconancio, Castilla y León) quienes, como criadores, nos trasladan su experiencia del trabajo diario; y, en concreto, las actividades y acciones llevadas a cabo para conseguir el buen estado de sus animales con el fin de obtener de ellos productos de calidad (leche, carne, lana).
Hablamos con Fernando, preocupado por la situación económica general actual y por el futuro de él y de los jóvenes entre los que se encuentran sus hijos. Nos comenta que hace algunos años dio el paso para convertir su explotación ganadera más-menos tradicional en una explotación moderna mecanizada en la que, a pesar de que ciertos procesos se realizan con más rapidez y comodidad, las preocupaciones diarias siguen siendo las mismas: estado de los animales, nacimiento de los lechazos, mercado de la leche, mercado de los lechazos, alimentos de las ovejas, necesidad de atención veterinaria, etc.

La explotación es familiar. El trabajo con ovejas viene de generaciones atrás. A Fernando le gustan mucho los animales. Eso hace que su labor diaria no sea una cuesta arriba difícil de soportar. Mi mundo es éste, Aquí paso horas y horas  y esto no podría llevarse sin el gusto por lo que haces y sin la ayuda (aunque sea moral)  de la familia. La mujer me apoya mucho y mis hijos echan una mano cuando se necesita. A uno le gusta más la maquinaria, al otro los animales, expresa.  Ve el ganado como una fuente de ingresos, como su medio de vida. Pero es consciente de que los animales tienen que estar en las mejores condiciones: de higiene, de salud física, y libres de infecciones. Mantener esto cuesta preocupación, trabajo y dinero. Tienes que estar pendiente todos los días y a todas horas, subraya.

(P) Cuéntanos cómo es una jornada laboral aquí.

-Ahora en verano me levanto a las 5 de la mañana. Veo cómo está todo y si hay que hacer algo especial lo hago; por ejemplo, atender un animal enfermo, arreglar algún desperfecto en las instalaciones, preparar las máquinas. Ordeñamos, echamos de comer a unas, salimos al campo con otras, atendemos a las paridas. Comen dos veces al día y lo hacen por turnos. Ordeñamos también a la mañana y a la tarde. Las sacamos a las 8 y media de la mañana y alrededor de las 9 de la tarde. Así es que, ves, estoy todo el día aquí o con el ganado por el campo y por el monte. Cuidamos a los animales, los vacunamos, los observamos, estamos todo el día pendientes. Es lo que hay que hacer, como te he dicho.

La esposa de Fernando y el hijo mayor echan una mano al ordeño vigilando, conduciendo a los grupos o arreglando el lugar. El hijo pequeño saca más de un día el rebaño al campo. Cada día ordeña Fernando unas 500 ovejas por turnos, de las alrededor de 1000 cabezas que tienen.

(P) Cuando las ovejas están enfermas, cuando han tenido algún accidente, ¿Qué hacéis?,
¿Cómo las atendéis?, ¿Usáis aún remedios tradicionales para curarlas?

-No solemos usar remedios antiguos ya. Si los problemas son importantes llamamos al veterinario. Si una oveja tiene una pata rota se la entablillamos. Algunas cosas las podemos solucionar nosotros aquí, pero cuando no sabemos, no nos arriesgamos. Conocemos cosas de antes como por ejemplo cuando una oveja abortaba, que se le daba vino cocido para que limpiase, pero no las practicamos.

(P) ¿Cómo crees que influye en la calidad de los productos (leche, carne) el trato dado a los animales?

-¡Bueno, Fernando!, interrumpe su esposa. ¡No puede ver que alguien maltrate un animal! Sigue Fernando: Si mi hijo mayor, que es grande y fuerte, agarra alguna de las patas y tira sin más, le llamo la atención porque puede causarle algún daño. Creemos que el trato que se ha de dar a los animales, en nuestro trabajo y en general, ha de ser bueno. Eso es importante. Las ovejas necesitan quietud y tranquilidad. Eso les agrada. Procuramos moverlas sin armar barullo. Por eso las dividimos en grupos y pasan primero unas y luego otras. Así, de forma ordenada, hacemos mejor las cosas y nosotros mismos nos estresamos menos. Es bueno para todos. Tenemos hilo musical en las naves. La música creemos les agrada. A nosotros también, y de esta manera los animales se habitúan al ruido, al menos a un nivel de ruido que no les asuste en lo cotidiano. Pensamos que si los animales viven mejor, darán mejor leche y mejor carne. La alimentación también la cuidamos. Las nuestras comen grano, pulpa de remolacha, paja y fibra de soja resultante del prensado de la planta. Como además pacen del campo todos los días, creemos que llevan una alimentación completa y sana.


A Fernando le gusta subrayar que se trata de una explotación moderna, la suya, con las ventajas de la mecanización. Ello repercute en un mejor estado de salud del ganado si lo relacionamos con lo de antiguamente. Para darles de comer ahora se tarda poco y se hace mejor. Tienes tiempo para observar si todas comen bien o si alguna tiene algún problema. Ves mejor las cosas que pasan. Antes, recuerdo, para darles de comer manualmente tardabas mucho y sólo te enterabas de lo que pasaba en el sitio en el que echabas la comida, explica.

Sin embargo, combinan la estancia en establo con el paseo por el campo. Todos los días las sacan dos veces unas horas y están con ellas. Las ovejas caminan, hacen ejercicio, respiran el aire sano de la naturaleza y pacen de la tierra. Ello no sólo complementa la vida y la alimentación de la estabulación sino que proporciona a los animales un contacto directo con el ambiente natural lo que, suponemos, repercute directamente en su bienestar, equilibrio y eliminación de estrés proveniente del encerramiento. A su vez, por lógica, ese bienestar también repercute en la leche y en la carne.

Opina Fernando: Como a cualquiera de nosotros, también a los animales, respirar aire puro, salir de casa, caminar por el campo y relacionarse con los suyos en otro ambiente les viene bien y les quita estrés. ¿No dicen que es bueno pasear todos los días un rato? Pues si es bueno para nosotros, también es bueno para los animales.

(P) ¿Los lobos son un peligro importante?

-En las salidas tienes que mirar. Peligros hay por todas partes. A veces los lobos se acercan demasiado. El otro día he perdido un carnero. No lo he visto más. Creí que se había quedado con una oveja pero tendría que haber vuelto. Puede haber sido el lobo. Ahora hay bastantes lobos. Bajan incluso hasta la puerta de las naves. Los veo frecuentemente.

Le preguntamos a Fernando qué tipo de satisfacción obtiene de su trabajo. Nos responde: Todo lo que veo que funciona me anima y mantiene mi ilusión, aunque haya que dedicarle tiempo, pensamiento, esfuerzo y dinero. En otro tiempo, había menos preocupación oficial por las explotaciones. Eso también te quitaba preocupaciones. Por el contrario, estaba el trabajo duro. Hoy el trabajo es más llevadero pero han aumentado las preocupaciones en cuanto a que hay que tenerlo todo al día y hay mucho papeleo e impuestos por esto y lo otro. Todo está supercontrolado. Todos estamos más controlados. No sé dónde vamos a llegar.

(P) Fernando, cuándo tienes que sacrificar un animal, ¿qué sientes?

Mis hijos me dicen eso, si no me da pena. Pero yo he vivido con eso siempre. Forma parte de este trabajo y de la vida en el campo. Tienes que matar un conejo o un pollo o una oveja y lo haces. Me gustan los animales, mucho, todos, pero no quita que cuando tengas que sacrificar uno no lo hagas. Tienes que comer. No tiene que ver. Es así. No se hace por maldad ni nada parecido.

Fernando es un buen conversador y brinda siempre una sonrisa mientras explica todo. Aprecio que le satisface su negocio. Incluso caminando con él por el sendero arriba del cerro, no para de decirme cosas. De vez en cuando una oveja arremete contra mi perro mientras marchamos, por considerarlo un intruso. Se genera un poco de alboroto pero rápidamente retomamos el ritmo ascendente entre las piedras y el polvo que se desprende de la caminata. Habla con cariño de sus hijos, buenos chicos a los que conozco bien, y se siente feliz de la respuesta, el comportamiento y la ayuda que ellos prestan a la familia. La actitud es recíproca por parte de los muchachos hacia los padres y hacia el negocio familiar. También menciona y valora a su esposa, siempre dispuesta a ayudar en lo que sea menester.

Las últimas luces de la tarde desaparecen. La oscuridad se echa encima pronto. En la quietud del espacio cerrateño, bajo un cielo infinito y bello, roto el silencio por el ritmo del paso del rebaño, Fernando regresa a casa, algunos días con frío por el viento de la tarde (pese a estar en pleno verano) y otros con calor (los menos en las tardes del Cerrato).

Resuenan en mi mente algunas palabras dichas por la esposa: Por la lana no te pagan nada. Incluso dentro de poco ya no habrá ni esquiladores. El oficio de pastor se está perdiendo.

El día ha terminado.

(Nuestro agradecimiento a Fernando y familia por su colaboración en este artículo)